martes, 11 de septiembre de 2007

Resulta fácil...

Alguna vez le escribí:

"Me enseñaste que no es bueno que el olvido se nos torne habitual en el camino si la memoria nunca estará en calma... Me enseñaste que tu amor me llena el alma, y si el tiempo nos sumerge en la distancia lucharemos separados pero unidos"...

Recuerdo que le regalé estos versos un 11 de septiembre de 2001 sin saber qué sería de nuestro futuro.

Hoy, a seis años de aquella historia, me resulta fácil aprender a sobrevivir diariamente porque estoy a su lado de nuevo... Ver como puedo pelear con la realidad que aplasta cualquier intento de respirar aire puro, de remover la tierra para que broten hojas nuevas; discutir con el mundo con la necedad de quien desea vivir en lo que alguna vez se llamó "utopía"... reinventar lugares, espacios, personas, sueños...

De su mano siento que puedo hacer esto y mucho más. La mayoría de la gente que lo conoce comparte lo que pienso, pero no lo dice... Y yo, celosa, con miedo, aguerrida y protectora, lo abrigo a cada instante... Ahí es cuando nada me importa.

Hoy sigo siendo su eterna compañera de lucha. Decidí estar al lado del hombre más maravilloso que pude haber conocido, tan lleno de ternura como de fuerza. Contradictorio, sí, pero adorable en cada discusión aunque uno no se proponga quererlo. Con errores como cualquier ser humano, pero con la nobleza de reconocerlos a tiempo... a su tiempo, ése que va al revés del que marcan los relojes de la burguesía, los mismos que usa con ironía y sin quejas. Así vive, y trata de ser feliz con cada elección que realiza.

Ése hombre es el que amo... es el que me enseña a tener paciencia a pesar de mis impulsos, a sonreir a pesar de las broncas y a no "comerme" por los nervios.

...Gracias por dejarte amar al menos de a ratitos... y feliz día.

Hasta la victoria siempre.

Imagen: WEB

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué flash que te amen así... Qué mujer...

Martín dijo...

Cómo pensar una respuesta a semejante declaración de amor, afecto, sinceridad, honestidad y por sobre todas las cosas, tremanda pluma para escribir tan sencillo.

Me dá verguenza leer esta declaración de amor. No por el qué diran, sino porque me será muy difícil responder a este 11 de septiembre.

Hace seis años, estuve en el lugar indicado. Peleando y exigiendo por la Educación Pública. Ese, 11 de septiembre de 2001, dos aviones estrellaron las Torres Gemelas. Desde ese día hasta hoy, cuanto la misma anécdota. Eramos la "Noticia" de todos los medios de comunicación de la Ciudad, pero de repente en una casi 15 segudnos el mundo cambió y todo se volvió oscuro.

Aquel 11 de septiembre seguirá siendo inexplicable para mí.Tal vez porque pasaron seis años de muchas cosas, y aún hoy no puedo, o no sé, que pasó durante tantos meses separados.

El 11 de septiembre pasó y mi forma de ser sigue siendo la misma, o mejor dicho peor. Ahora peleo desde adentro, con una "orga" que no para de crecer y armandos otros grupos para que el día de la lucha nos encuentre a todos unidos. Esa unidad que pregonan todos, pero que nadie se anima dejar sus mezquinos intereses y sus especulaciones políticas.

A pesar de eso, sigo...

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