lunes, 3 de septiembre de 2007

Amar y Envejecer II

Ya no me encuentro preguntando sobre amor;
por fin no hay nada que pretenda no saber,
Entiendo que no hay relación entre amar y envejecer .
Ya no me encuentro preguntando como dar;
por fin comparto, por el miedo de perder,
el milagro de tus caricias llegando el amanecer.

Ya no me puedo contestar un “yo que sé?”,
p
or fin entiendo que en tus redes yo caí.
Ya no me encuentro preguntándome un “por qué?”.
Por fin entiendo de una vez el porque sí.
Porque te vi, te deje entrar, cerré la puerta y te elegí.

Porque esos dos faroles pueden hacer
que si estoy fané, las pequeñas cosas
se bañen del brillo de tu ternura
que transmitís cuando me mirás.
Hoy puedo entender que te gusta el té,
que odias el café, que no querés rosas,
que a pesar del vértigo no hay altura
que impida que me saque el disfraz.

Tirando a matar, dándonos changüí,
puro razonar, puro frenesí.
Se escribe así nuestra historia,
que funcione o no, que esté bien o mal,
vivirlo con vos para mi es la gloria.
Sin escatimar, sin darnos de más,
sin acelerar, sin tirar pa’ atrás.
Siempre fue así nuestro asunto;
le falta de acá, le sobra de allá,
retocándolo, pero siempre juntos.

Ya no le temo a ese cagón que habita en mi,
ni a sus ataques tontos de furia precoz;
distingo excusa y resultado,
y ahora elijo estar con vos.
Ya no me encuentro figurando en el veraz,
por fin no debo más de lo que va a venir;
pago el precio de tenerte, darte amor y ser felíz.

Ya no me puedo contestar un “yo que sé?”,
por fin entiendo que en tus redes yo caí.
ya no me encuentro preguntándome un “por qué?”
Por fin entiendo de una vez el porque sí.
Porque te vi, te deje entrar, cerré la puerta y te elegí.

Porque me es imposible imaginar
agonía más cruel, más aterradora
que tu alma y mi alma alejándose;
Uno arriba del tren y otro en la estación.
En los momentos en los que quiero escapar
De mi propia piel, vos sos mi doctora;
con tu panza y mi panza rozándose
no hay poeta que no haga una canción.

Tirando a matar, dándonos changüí,
puro razonar, puro frenesí.
Se escribe así nuestra historia,
que funcione o no, que esté bien o mal,
vivirlo con vos para mi es la gloria.
Sin escatimar, sin darnos de más,
sin acelerar, sin tirar pa’ atrás.
Siempre fue así nuestro asunto;
le falta de acá, le sobra de allá,
retocándolo, pero siempre juntos.

Piti Fernández - Las Pastillas del Abuelo
Imagen: WEB

2 comentarios:

La Espera Que Respiro dijo...

Increíble... ¿me llevás con vos? Llevame... al menos en tu corazón, pero no me dejes sola.

mágica hermosura dijo...

qué hermosa que es esa canción, no puede ser más linda

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