martes, 28 de junio de 2016

La difícil tarea de sentir...

Y a veces escribir un mensaje es medio idiota. Sobre todo si tenés la posibilidad de decir. Como sea, con ojos, boca, orejas o gestos, pero podes decir igual. De todas maneras, considerando que el ser humano cae en la idiotez infinidad de veces, este es un mensaje extenso a quien te enamoró. Ponele el nombre que quieras, tal vez lo consideres así con bronca porque todavía te puede. O quizá no es amor pero la vida, la comodidad, los años, los hijos o los proyectos de, te unen. O la familia, los sentires, las amistades en común. O vaya uno a saber por qué. 

Lo cierto es que si te puede corporal o sentimentalmente, las hormonas te juegan en contra del cerebro y cuando lo tenés enfrente tuyo lo único que decís es por qué vos, por qué yo, por qué así. Mientras te quema la piel y tratás de guiarte por la lógica de la separación, se te va todo a la mierda cuando te ves enredada en una cama de nuevo. Maldecís ese cuerpo que te desbocó las manos sin entender bien qué mecanismo demoníaco te poseyó al desnudarlo. Así estás. Mirate: despeinada; transpirada; extasiada; acariciada; gozada. Felizmente infeliz.

Entonces se va de nuevo y vos ensayás frente al espejo un discurso precioso. O ridículo:
1- Que me haya quedado con tu perfume impregnado no te hace único.
2- Que use tus medias no significa que te extrañe.
3- Que seas único y te extrañe de acuerdo a mi corazón no te hace especial en mi vida.
4- Especial en mi vida es sentirte mío y de nadie a la vez pero deliciosamente exclusivo para mi en cada beso.
5- Exclusivo no significa fidelidad.
6- Mi fidelidad es hacia mis deseos y no siempre sos parte de los mismos.
7- Amarte no es esta carta.
8- Amarte es escribir esta carta pensando en vos sin ser concreta nunca.
9- Histérica? Tu vieja. Siempre.
10- Claro, te amo hasta el fin de mis días. Creo.

Te escuchás y te das pena. Te puteás. Te bañás. Sonreís una vez más. Y casi milagrosamente todo vuelve a empezar. Así pasa la vida. Entre la descerebrada táctica de no demostrar lo auténtico mostrando lo patético. Entre esos momentos de goce- lógica- ilógica- realidad desmesurada - no hacerse cargo de y soledad imbécil que uno mismo se crea frente a la simpleza del disfrute. Sería más sencillo el amor sin tantas especulaciones y certezas. 

Sería más autentico sin tanta definición. 

Sería amor, de lo contrario, es intento. Y el intento se piensa, se analiza y se viste de intelectualidad para que no fracase... Por eso no funciona.

Sentí o morite. Pero no vivas intentando, eso es matar las ganas. 

Deja libre al corazón. En definitiva, él es el que sabe. Dejalo decidir de una puta vez.



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