sábado, 8 de abril de 2017

Abusadas

En el ejercicio de escribir una situación de abuso sufrida a lo largo de mi vida me largue a llorar desconsoladamente. Recordar situaciones traumáticas a horas de cumplir años no está bueno. Pero documentarlo creo que es fundamental y ya es hora.
Abuso es que no tengas respeto. No importa cómo catalogues la situación. El respeto no me lo medis vos como soles medir tu pene. El respeto es respeto. Y la agresión y el abuso va desde un piropo hasta que tu pareja te diga que no hagas esto o aquello simplemente porque no lo comparte. Abuso es que duden de tu sexualidad juzgándote. Que te tilden de puta por salir con alguien que tiene más guita, más poder o más estatus social, laboral y económico que vos. Que te miren el culo. Que te toquen. Que te apoyen. Que se masturben adelante tuyo cuando no estás en una situación de consentimiento. Que te cojan porque estás en pedo. Que te tilden de fácil por eso. Que te miren las tetas. Que te tilden de boluda por ser mina. Que te digan malcogida porque militas por los derechos de la mujer. Y quien me coge? Vos? Entonces sos un pelotudo que no sabe usar su pene, manos, lengua y lo que se te cante para hacerme acabar.
Abuso es que te miren raro porque tenes un cargo en una multinacional. Porque a las minas no les da, llegan por acostarse con alguien.
Abuso es que tengas relaciones con quien amas, que sea tu primera vez y que te convenzan de que sin dolor no está bien. Que "hacer el amor duele". Abuso es que te mientan. Que te críen en un mundo de príncipes y princesas boludas que se quedan en sus casas lavando la ropa esperando a sus príncipes azules que no paran de garchar pagando.
Abuso es la sociedad de mierda que te mira mal porque salis vestida como se te antoja. Es mirar, vos o yo siendo mujeres, a otra mujer y juzgarla.
Es permitir que haya jueces cómplices de un patriarcado terrorifico, o abogadas que festejan la muerte de otra mujer por tener convicciones políticas.
Abuso soy yo cargándome por ponerme calzas que me marcan la celulitis.
Abuso sos vos diciéndome cómo tengo que vivir mi vida, y cómo deberían los demás vivirla.
Es advertir que no vayas sola a algún lugar de vacaciones porque sos carne de cañón. Es permitir que esto siga pasando.
Es tu mirada complaciente frente a la revista Gente y a una Paula Chaves que elige ser ama de casa, cuando desde el año pasado ni siquiera se tiene la jubilación para esta figura. Es borrar derechos. Es reivindicar un modelo patriarcal para reproducir pibes y no pensar. Es servirle a la humanidad como procreadoras únicamente.
Abuso es el borramiento de las figuras femeninas que descubrieron, investigaron, estudiaron y trabajaron en la historia de nuestro país, de la educación primaria y secundaria. Y no importa lo público y lo privado, las mujeres no existen.
Abuso es que no puedas comer una banana en la calle porque tenes hambre. Ni que puedas tomar un vaso de leche sin que se remita ese hecho a una pulsión sexual.
Abuso somos todos. Yo, vos y todos los que permitimos, festejamos chistes machistas, juzgamos, acusamos y hasta le damos la espalda al patriarcado pedorro que por los siglos de los siglos nos sigue dominando.
Y sigo llorando, escribiendo y puteando sin que nada cambie.
Micaela no está más. Una más.
Ni una menos. Ojalá algún día cobre real sentido esta frase.



No hay comentarios.:

Se produjo un error en este gadget.